El consumo de alcohol moderado pero diario, predispone al sobrecrecimiento bacteriano en intestino delgado.

14 de Diciembre de 2013 • Noticias del editor, Noticias MédicasLeer más »

Alcohol y Sobrecrecimiento BacterianoEl intestino delgado, a diferencia del colon, es un lugar casi estéril, en cuya luz no deben de proliferar prácticamente las bacterias. No obstante, en determinadas situaciones en las que se altera el movimiento intestinal, la secreción de ácido o se forman saculaciones en el intestino, como ocurre en la cirugía abdominal (sobre todo gástrica e intestinal), enfermedad inflamatoria (sobre todo Crohn), uso excesivo de Omeprazol u otros IBPs, usos de antibióticos, cirrosis hepática alcohólica, diabetes mellitus o diverticulosis de intestino delgado, puede existir un excesivo aumento de la población bacteriana, lo que daría lugar al llamado sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, también conocido por sus iniciales en inglés como “SIBO”.

Este síndrome se caracteriza porque las bacterias, que crecen de forma excesiva en el intestino delgado, realizan un alto consumo de los nutrientes aún por absorber, sobre todo azúcares, llevando a cabo una fermentación in situ e incluso pueden producir un proceso inflamatorio secundario. Esto dará lugar a la presencia de síntomas como distensión y dolor abdominal, ruidos intestinales (borborigmos), excesiva formación de gas (meteorismo) e incluso en casos más graves diarrea, déficit de vitaminas y desnutrición.

Esta enfermedad está claramente infradiagnosticada y precisa para su diagnóstico un alto nivel de sospecha por parte del médico, siendo el test de Hidrógeno espirado con lactulosa, lactitol o glucosa (según los casos) el principal medio de diagnóstico.

La corrección o mejoría de los factores predisponentes y el uso de antibióticos con/sin probióticos, suelen mejorar notablemente los síntomas asociados al SIBO.

Este mes de Diciembre se ha publicado un interesante artículo en la prestigiosa revista Digestive Disease Sciencie en la que se analizan los factores demográficos de 210 pacientes  diagnosticados de SIBO en el Departamento de Gastroenterología y Hepatología de Cleveland (Estados Unidos). Los resultados de dicho estudio muestran que el factor que se asocia más frecuentemente a la presencia de SIBO no es ninguna de la causas ya conocidas, sino el uso leve a moderado de alcohol, siendo el factor protector más importante la cirugía de la vesícula biliar (colecistectomía). Estas curiosas conclusiones rompen en parte el esquema de lo que sabíamos hasta el momento de esta enfermedad, ya que estos factores no estaban tan claramente identificados.

Así según el doctor Scott Gabbard, director del estudio, el consumo de una cerveza, un vaso de vino o una copa de licor en una mujer o dos en un hombre, de forma rutinaria y diaria, sería el factor que más predispondría al SIBO, por encima de otros factores estudiados como son la edad, sexo, consumo de tabaco, uso de Omeprazol y otros IBPs, diabetes o cirugía abdominal.