¿Porqué la Intolerancia a Lactosa amplifica los síntomas del Síndrome de Intestino Irritable?

29 de Diciembre de 2013 • Noticias del editor, Noticias MédicasLeer más »


Intolerancia a Lactosa y Sindrome de Intestino IrritableLa malabsorción de lactosa es muy frecuente, pudiendo afectar en el área mediterránea  española hasta un 35% de la población. Se produce por un déficit de lactasa, una enzima de la superficie del intestino delgado que es capaz de dividir a este disacárido en sus dos moléculas fundamentales: glucosa y galactosa, monosacáridos que si son fácilmente absorbidos.

La intolerancia a lactosa son los síntomas asociados a esta malabsorción, ya que la lactosa no digerida pasa al colon donde las bacterias intestinales la fermenta, produciendo los síntomas típicos de la enfermedad: dolor y distensión abdominal, gases (meteorismo), movimientos intestinales (borborigmos) y en algunos casos diarrea, o incluso estreñimiento.

Desde hace tiempo sabemos que en algunos pacientes existe una clara disociación entre el nivel de malabsorción e intolerancia; es decir, la intensidad de los síntomas muchas veces nada tiene que ver con el grado de déficit de la enzima lactasa.

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es uno de los trastornos digestivos funcionales más frecuentes, afectado a casi un 15% de los españoles. Esta enfermedad viene definida por la presencia durante al menos 6 meses de alteraciones del ritmo intestinal (diarrea-normalidad, diarrea-estreñimiento o estreñimiento-normalidad) asociando dolor y en muchos casos distensión abdominal y meteorismo. Las exploraciones complementarias en estos pacientes siempre son normales.

Así pues, la asociación de intolerancia a lactosa y SII es muy frecuente ya que son enfermedades con una alta prevalencia en la población y sabemos que aunque los pacientes con SII no tienen una mayor incidencia de malabsorción de lactosa que la población general, si son generalmente los que más síntomas de intolerancia tienen, incluso cuando la absorción intestinal de lactosa no está demasiado comprometida.

¿Porqué ocurre esto?. ¿Porqué los pacientes con SII tienen un mayor grado de intolerancia a la lactosa?. ¿Porqué la intolerancia a lactosa tiene este “efecto lupa” sobre los síntomas del SII?.

Para intentar aclarar esta circunstancia se ha publicado este mes en la revista científica Alimentary Pharmacology and Therapeutics un trabajo multicéntrico realizado en China, Suiza y Reino Unido, dirigido por el Dr. J. Yang de la Univerdad de Zhejiang (Hangzhou, China).

El estudio ha sido realizado de forma prospectiva tras incluir 55 pacientes con SII  con predominio de diarrea y 18 pacientes sanos (estudio de casos control).

A todos los pacientes se le realizó: una evaluación clínica y psicológica, un test de hidrógeno espirado con lactosa, biopsias intestinales para evaluar la respuesta inflamatoria, análisis de sangre para medir las citoquinas liberadas durante este proceso y una prueba de barostato rectal para medir la sensibilidad intestinal antes y después de dar la lactosa.

La conclusiones del estudio, que puede consultar a texto completo en este enlace, son realmente interesantes ya que se demuestra que los pacientes con SII y malabsorción de la lactosa en comparación con los otros dos grupos (pacientes con SII pero con buena absorción del disacárido y pacientes sanos casos control) mostraban un mayor grado de ansiedad en los test psicológicos, una mayor intensidad en los síntomas de intolerancia durante la prueba de hidrógeno espirado, una mayor sensibilidad intestinal en el baróstato tras dar la lactosa (aunque no antes) y una mas intensa respuesta inmune intestinal tras la ingesta de lactosa (aumento de linfocitos y mastocitos activados en la mucosa y citoquinas circulantes).

Como resumen final los autores recogen que “este estudio apoya la hipótesis de que la modulación neuroinmune de la función visceral es un mecanismo patológico subyacente en la intolerancia a los alimentos (en este caso la lactosa) y que existe una estrecha relación entre el estado psicológico y el aumento de número de mastocitos en la mucosa intestinal, con el desarrollo de la hipersensibilidad visceral y e intolerancia a lactosa en pacientes déficit de lactasa”.

Con este y otros trabajos previos queda demostrada la clara interrelación entre sistema digestivo (incluida microbiota y alimentos), sistema inmune y sistema nervioso central, así como el desarrollo de enfermedades digestivas funcionales cuando los mecanismos de control de esta interrelación fallan.

Estudios futuros deberán de aclarar si ocurre lo mismo en pacientes con síndrome de intestino irritable predominio estreñimiento, si la retirada de la lactosa es suficiente y totalmente necesaria o habría que intentar modular la respuesta inflamatoria inmune con fármacos y si hay que tratar de forma más explícita o no la ansiedad en estos pacientes.