Dolor abdominal crónico funcional en niños y adolescentes, utilidad del test de Hidrógeno espirado con glucosa.

5 de marzo de 2015 • Noticias del editor, Noticias MédicasLeer más »

dolor abdominal niñoLa vinculación entre el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO) y dolor abdominal crónico asociado a trastornos gastrointestinales funcionales es bien conocido en niños y adultos (cercano a un 30% según los estudios más optimistas).

Un estudio realizado en Holanda y dirigido por la doctora Judith J Kortenik, se ha publicado recientemente en la revista científica Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, confirmando estas sospechas. Pero el equipo invetigador ha intentado buscar sobre todo cuales son los signos predictivos positivos para la posible presencia de SIBO en estos paciente (es decir cuales síntomas o conjunto de síntomas se asocian más a SIBO).

El grupo liderado por la prestigiosa gastroenteróloga infantil ha reclutado a un total de 161 pacientes entre 6 y 18 años de edad, con distintos trastornos digestivos funcionales y que reunían criterios de Roma III. A todos los pacientes les realizó un test de Hidrógeno espirado con glucosa siendo diagnosticados de SIBO un total de 23 pacientes (14’3%). Aunque este porcentaje fue menor a lo esperado a la vista de la literatura, ellos lo interpretan como posiblemente secundario a una más estricta selección de los pacientes.

Pero lo destacable del trabajo es que en los niños con SIBO, comparándolos con los pacientes sin SIBO, se encontró de forma más significativa la presencia de diagnóstico previo de síndrome de intestino irritable, patrón de defecación alterada, perdida de apetito y eructos frecuentes.

El estudio por tanto concluye que aunque en principio no está justificado realizar este test en todos los niños con síntomas digestivos funcionales, en aquellos con SII, deposiciones alteradas , eructos frecuentes y perdida de apetito, si podría ser especialmente útil ya que en estos pacientes es más frecuente el SIBO, pudiéndose entonces beneficiar de tratamientos a base de antibióticos y/o probióticos con el objetivo de manipular la microbiota intestinal, lo que mejoraría significativamente sus síntomas.