El Transplante de heces: ¿podría ser un tratamiento eficaz en los trastornos digestivos funcionales?

14 de diciembre de 2014 • Noticias del editor, Noticias MédicasLeer más »

Transplante de hecesEsto es lo que se preguntan en un artículo recién publicado en la revista Neurogastroentology and Motility, los doctores D.M. Pinn, O.C. Aroniadis y L.J. Bradt, 3 gastroenterólogos e investigadores neoyorquinos expertos en el tema y cuyo interesantes trabajo intentaremos resumir más adelante.

Los autores describen a los trastornos digestivos funcionales como la enfermedades gastrointestinales más prevalentes en el mundo. Estos trastornos, según la última clasificación de Roma se dividen en 6 categorías, habiendo sido descrito 28 subtipos en los adultos y 17 en los niños. El Sindrome de Intestino Irritable (SII) es el trastorno más frecuente, afectando aproximadamente a un 15% de la población, ocasionando con cierta frecuencia un gran deterioro en la calidad de vida de los pacientes y un gran coste económico para los sistemas de salud, ya que producen una alto consumo de recursos diagnósticos y terapéuticos, así como un alto absentismo laboral.

La etiología está aún por aclarar, pero se piensa que es multifactorial, estando implicados sobre todo factores genéticos, ambientales, alteraciones en el eje cerebro intestino y microinflamación de la mucosa.

Aunque las causas del SII, por tanto, no están completamente aclaradas, parece que la microbiota intestinal juega un importante papel en su desarrollo e interviene en algunos de estos factores de forma decisiva. Así, estudios controlados han mostrado que los pacientes con esta enfermedad tienen un claro aumento de la población de Enterobacteraceae, Coliforrmes y Bacteroides y una disminunción de Lactobacillus y Bifidobacterium. También se han apreciado poblaciones diferentes en pacientes con SII predominio estreñimiento y SII predominio diarrea, así como en aquellos que expresaban mayor dolor visceral posiblemente por la liberación de sustancias que alteran la sensibilidad intestinal.

El transplante de heces se ha mostrado claramente eficaz en el tratamiento de enfermedades intestinales como la temida colitis pseudomenbranosa que, causada por la bacteria clostridium dificille, puede producir la muerte en pacientes que no responden a los antibióticos.

Esto ha animado a numerosos investigadores, que se han planteado los posibles beneficios de este nuevo tratamiento en otras enfermedades como el SII y enfermedad inflamatoria intestinal crónica (EIIC), tanto colitis ulcerosa como enfermedad de Crohn. No obstante todavía es pronto y aún no existen suficientes estudios prospectivos.

Así, los autores refieren que hasta la fecha solo existen tres trabajos valorables pero muy distantes en el tiempo y heterogéneos. El primero se realizó por Borody et al en 1989 con 55 pacientes y mostró resultados prometedores con una curación de un 36% y un alivio aceptable del 16%. Otro estudio realizado por Andrews en 1995 con 45 pacientes con estreñimiento crónico mostró que el transplante fecal producía un alivio claro de los síntomas en el 89% de los pacientes y una curación a largo plazo en casi el 40%. En 2013, los autores de este artículo, Pinn et al, realizaron otro en 13 pacientes con un alivio sintomático del 70%.

En cuanto a la técnica los autores nos refieren que los donantes deben de ser cuidadosamente seleccionados en base a sus enfermedades previas, posibilidades de procesos infecciosos transmisibles y población bacteriana predominante en su microbioma.

La administración se puede realizar por cualquier vía, habiendo reportado tal vez mejores resultados cuando las bacterias se introdujeron por endoscopia digestiva alta (gastroduodenoscopia) o baja (colonoscopia).

La seguridad del transplante de heces es otra cuestión que se esta debatiendo. En principio no parece que este asociado a importantes efectos secundarios o desarrollo de enfermedades relevantes (autoinmunes o infecciosas), siempre y cuando se elijan bien a los donantes y receptores, aunque los estudios actuales nos indica que parece seguro incluso en pacientes inmunocomprometidos o aquellos que reciben tratamientos con inmunosupresores.

La FDA (Food and Drug Administration de Estados Unidos) tomó cartas en el asunto y desde 2013 intenta regular su uso en humanos. Otras administraciones nacionales e internacionales, así como comunidades y sociedades científicas, intentan también establecer las normas para su uso.

El camino por tanto parece estar marcado y ahora habrá que recorrerlo, siempre con paso firme y método científico, por lo que los resultados definitivos no se conocerán hasta que pasen unos años.

 

Fuente: Is fecal microbiota transplantation (FMT) an effective treatment for patients with functional gastrointestinal disorders (FGID)?. Pinn DM, Aroniadis OC, Brandt LJ. Neurogastroenterol Motil. 2014 Nov 25. doi: 10.1111/nmo.12479.